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¿Te imaginas una sociedad de responsabilidad limitada cuyos socios integran el capital inicial con criptomonedas? Este escenario futurista es ya una realidad en Argentina. La Inspección General de Justicia (IGJ) aprobó recientemente la registración de una SRL cuyo capital inicial está conformado parcialmente por bitcoins (BTC) y USD Coins (USDC), marcando un hito en el ámbito societario y tecnológico del país. Este artículo explorará en detalle este innovador caso, las implicancias legales y contables, y el impacto potencial en el mercado argentino.
Los criptoaportes societarios son contribuciones de capital en criptomonedas realizadas por los socios fundadores de una empresa. Este tipo de aportes representan una evolución significativa en la forma en que se puede capitalizar una empresa, utilizando activos digitales en lugar de dinero fiat o bienes físicos tradicionales.
A nivel mundial, el uso de criptomonedas como aporte de capital en empresas ha sido explorado en diversas jurisdicciones. Sin embargo, la aceptación y regulación varían ampliamente. En países como Estonia y Malta, se han implementado marcos regulatorios favorables para las criptomonedas, incentivando su uso en el ámbito corporativo.
En Argentina, la IGJ es la entidad encargada de supervisar y regular la creación y funcionamiento de sociedades comerciales. La Ley General de Sociedades (LGS) establece los requisitos para la formación de sociedades, incluyendo la necesidad de que los aportes sean embargables.
El caso aprobado involucró una serie de pasos clave:
Uno de los socios de la nueva SRL aportó 0.00457621 BTC y 195 USDC. Estos activos fueron transferidos desde una wallet personal en Lemon Cash a la wallet de la sociedad en formación, registrada en Ripio. La operación fue realizada ante la presencia de un escribano y un contador, quienes certificaron el proceso.
El escribano describió el proceso de la siguiente manera:
Uno de los desafíos más significativos fue la valuación de las criptomonedas al momento del aporte. Para cumplir con la LGS, los activos deben ser embargables. Este requisito fue cumplido mediante la obtención de certificados de valuación que establecieron el valor de las criptomonedas al momento de la transferencia.
La participación de un notario y un contador fue crucial para garantizar la transparencia y legalidad del proceso. El notario certificó la existencia de las cuentas y la transferencia de los fondos, mientras que el contador validó el valor de las criptomonedas según los precios de mercado en Ripio.
La aprobación de este primer caso por parte de la IGJ abre la puerta a una nueva era de innovación en el ámbito societario argentino. Las criptomonedas, conocidas por su volatilidad y potencial de apreciación, ofrecen una alternativa atractiva para la capitalización de nuevas empresas.
La aprobación de la primera SRL en Argentina con capital inicial integrado en parte por criptomonedas marca un hito en la innovación legal y tecnológica del país. Este caso no solo establece un precedente para futuros emprendimientos, sino que también plantea nuevas preguntas y desafíos sobre la regulación y el uso de activos digitales en el ámbito societario. Con un marco regulatorio adecuado, los criptoaportes pueden convertirse en una herramienta poderosa para la capitalización y el crecimiento de empresas innovadoras en Argentina.
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